La decisión de Ratzinger de rehabilitar al obispo Richard Williamson resulta escandalosa y cínica. Es imposible que el Papa no supiera que Williamson había dicho que en los campos de concentración nazis no había cámaras de gas y negara también la exterminación de seis millones de judíos.
Ratzinger desde hace años ha venido expresando su simpatía por
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada